domingo, febrero 26, 2006

El Estado debe ir a una “política de Estado” para la promoción y establecimiento de BIOCOMBUSTIBLES en Chile ante la grave crisis energética que se anuncia y el ciudadano debe reaccionar- invito a debatir sobre los biocombustibles  :

 

ENORME PROBLEMA DE ENERGIA

El experto Francisco Aguirre advierte los riesgos del suministro:

"El escenario es demoledor" ,Escribe  María Eugenia Tamblay C. en el Mercurio  y dice:  El experto estima que la oferta de electricidad se podrá normalizar recién dentro de unos tres o cuatro años.

Enfrentamos dos sequías, de lluvias y de gas desde Argentina, lo que nos obligará a gastar el agua acumulada en los embalses para producir energía. La gran interrogante es qué haremos cuando se agote ese recurso.

 

Nuevamente nuestro suministro eléctrico está bajo amenaza nos acota  MARÍA EUGENIA TAMBLAY C. Al anuncio oficial de que este año será seco, por la llegada del fenómeno de La Niña, se sumaron los recortes de gas desde Argentina. Treinta y cinco industrias de la zona central resultaron con corte total de gas y otras 200 con una reducción parcial, de 30%. En busca de alguna solución el secretario ejecutivo de Comisión Nacional de Energía (CNE) se entrevistó con su par argentino en Buenos Aires el jueves, el mismo día que el gobierno de Kirchner anunciaba que a los uruguayos y brasileños les reducirán en 20% el suministro.

 

"Este escenario, que se superponga la falta de agua con la de gas argentino, es demoledor para el sistema eléctrico chileno pues en condiciones normales en el SIC (Sistema Interconectado Central) un 60% de la electricidad debe ser aportada por hidroeléctricas y un 30% por centrales a gas natural", sentencia Francisco Aguirre, socio de Electroconsultores y ex director del Centro de Despacho Económico de Carga.

 

-¿Cuál es el peligro que enfrentamos?

 

"Recordemos que periódicamente la naturaleza trae años secos, a veces seguidos. Así sucedió en 1968, 1988 y en 1999, años en los que tuvimos racionamientos. En 2004 estuvimos a una semana de ello pero nos salvaron las lluvias y la puesta en servicio de una central grande como Ralco. En 2005 estuvimos nuevamente a tres semanas de caer en problemas, pero de pronto empezó a llover y resultó ser un año húmedo, lo que nos permite estar relativamente tranquilos este 2006 porque tenemos los embalses llenos. El problema es que nos gastaremos esas reservas de agua si este año es seco en lluvias y en gas argentino. Eso nos deja en una situación muy precaria para los años que vienen".

 

-¿A partir de 2007 hay riesgos de racionamientos?

 

"Existe riesgo de racionamiento, o al menos de altos costos para evitarlo, lo que conforme a la nueva ley modificada en 2005 se financiará del bolsillo de los consumidores. Los proyectos de generación anunciados muestran que la oferta de electricidad va a crecer mucho menos que la demanda y se podrá normalizar recién dentro de unos tres a cuatro años. La oferta ahora está deprimida por el artículo 99 bis, que desalentó las inversiones en el sector y que se sumó a los problemas financieros de las multinacionales presentes en Chile".

 

-Además del artículo 99 bis que menciona, ¿considera que la autoridad ha cometido otros errores que explican la situación que ahora enfrentamos?

 

"Tendría que remontarme a los años ochenta, cuando se privatizaron las empresas teniendo como uno de los objetivos la desconcentración del sector. Entonces llegamos a tener más de 30 generadoras pero hoy cerca del 90% de la propiedad de estas empresas está concentrada en cuatro grupos de empresas y sus relacionadas y similar es la situación en distribución. Haber permitido esta concentración le quitó competitividad al sector y levantó barreras de entrada".

 

"Otro error es haber privatizado a Endesa incluyendo los sistemas de transmisión y los derechos de agua obtenidos durante 40 años, con lo que se dejó el desarrollo hidroeléctrico prácticamente en manos de una sola empresa. Eso es algo que se resolvió recién el año pasado con una normativa que demoró 11 años en salir. Lo de transmisión recién pudo comenzar a regularizarse con la separación del negocio de transmisión y luego la venta de Transelec y finalmente con la ley corta de 2004".

 

"Otro error fueron los términos poco precisos en que se firmó el protocolo gasífero con Argentina y en los que se basan los argentinos para racionarnos el gas natural. También fue un error el que con un tino equivocado cometieron en 1999 los reguladores, al promover el 99 bis en época de crisis".

 

-¿Y existen errores atribuibles a la administración de Lagos?

 

"Durante el Gobierno saliente se resolvieron en parte los problemas normativos con las leyes eléctricas 1 y 2, promulgadas en 2004 y 2005. El problema es que se perdió entonces el enorme activo para legislar temas aún pendientes y para lo que es necesario contar con parlamentarios ya capacitados e interiorizados en el sector".

 

-¿Esos perfeccionamientos pendientes están dentro de las prioridades que debe asumir el gobierno de Michelle Bachelet?

 

"Cuanto antes asuman ese desafío, mejor. Lo otro urgente son definiciones frente al tema argentino que se agrava progresivamente. El Gobierno saliente ha dicho que es un problema entre privados, pero cuando los privados le reclaman los contratos a los privados argentinos, les responden que ellos obedecen a la autoridad argentina y el documento que regula todo, el protocolo gasífero, fue firmado por los gobiernos, no por los privados".

 

"Otro desafío es definir una política energética de largo plazo. Falta que se discuta y se tomen posiciones frente a temas como la energía nuclear, al medio ambiente, y se dé un mayor impulso a la geotermia, algo que hace ya tiempo se le encomendó estudiar, además del GNL (Gas Natural Licuado), a Enap".

 

-¿Cuáles son sus expectativas de la conducción en materias energéticas del próximo Gobierno?

 

"Tengo la esperanza puesta en los nuevos nombramientos, aunque también le tengo susto a algunos potenciales. Dentro de lo positivo está que dentro del consejo de ministros de la CNE habrá alguien con experiencia en el sistema, como es la ex secretaria ejecutiva de la CNE y ahora ministra de Defensa, Vivianne Blanlot, quien goza de respeto profesional en el sector. También es de enorme relevancia quién esté en la Superintendencia de Electricidad, porque tendrá que asumir enormes desafíos, como es administrar la normativa de seguridad y calidad de servicio eléctrico. Ojalá también Enap caiga en buenas manos pues el desafío del proyecto del GNL es muy grande y los precios a los que el proyecto estaría saliendo no apoyarán un desarrollo de largo plazo sino que un mero respaldo a las instalaciones existentes".

 

-¿Por qué está esperanzado? ¿Reconoce señales que permiten estarlo?

 

"Más bien quiero estarlo. Lo cierto es que el Gobierno de Bachelet enfrentará un duro período. Los próximos tres años estaremos muy apretados en oferta y demanda. Hoy se están tomando decisiones de inversión que se concretarán recién a partir de 2009, a fines del Gobierno que ahora asume".

 

"El Gobierno de Bachelet tendrá que asumir también el impacto por las alzas en las tarifas eléctricas. En los precios de nudo, que se fijan cada 6 meses, acumulamos 30% de alza el último año, lo que afecta a don Juan en su fábrica o negocio y en un 60% a la señora Juanita. Esto es consecuencia del cambio en la ley que promovió la autoridad saliente en 2005, que autoriza a financiar medidas de emergencia y traspasar a tarifas los costos que involucren. Los especialistas sabemos que este tipo de medidas de emergencia son las únicas que pueden salvarnos frente a momentos de apremio".

 

Francisco Aguirre Leo

 

Ingeniero civil eléctrico de la Universidad de Chile con 30 años de experiencia en el sector. Socio principal de Electroconsultores, firma de asesoría en el negocio eléctrico latinoamericano, profesor de ingeniería eléctrica en la Universidad de Chile y coordinador del Magíster de Economía Energética de la Universidad Santa María. Fue director del Centro de Despacho Económico de Carga del SIC.

 

El factor GNL

 

El gobierno saliente apostó como solución al déficit energético que enfrenta al país a la opción de importar, almacenar y regasificar Gas Natural Licuado (GNL).

 

Sin embargo, este proyecto no está encontrando el apoyo esperado. Tan sólo tres empresas, Enap, Metrogas y Endesa, firmaron el miércoles la carta de entendimiento para iniciar conversaciones con British Gas, la compañía que se adjudicó la construcción y abastecimiento.

 

Las generadoras AES Gener y Colbún aún no deciden si se comprometen con esta alternativa energética o con el carbón.

 

La falta de interés se debe a que el precio del gas natural licuado en el mundo se duplicó desde que se anunció el proyecto hasta ahora.

 

Francisco Aguirre dice que, a los actuales precios, el proyecto de GNL resulta interesante básicamente para las distribuidoras de gas. Es el caso de Metrogas, que tiene urgencia por resolver la situación de sus clientes industriales, que son los primeros afectados cuando hay recortes de gas desde Argentina.

 

Endesa está interesada en acceder al GNL para abastecer la planta de ciclo combinado San Isidro, de 380 megawatts, que aún no está construida.

 

"Hay gente que dice que Endesa está haciendo un trueque: participa en este proyecto a cambio de que el gobierno le dé facilidades para la construcción de sus plantas hidroeléctricas en Aisén, que constituyen un negocio diez veces más grande, de 3 mil a 4 mil megawats", señala Francisco Aguirre.

Por la grave crisis  energética que se viene el Estado debe crear una Política de Estado para la promoción y uso de los BIOCOMBUSTIBLES:

Saludos Rodrigo González Fernández, biocombustibles.blogspot.com, consultajuridica.blogspot.com

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